Club Deportivo Numancia, el incombustible del NIC

La Numantina International Cup y la cantera rojilla, quienes se retroalimentan mutuamente a partir de cada 21 de junio, se entienden. Fernando Alonso, técnico del último Cadete rojillo en levantar un ‘caballito’, y Adrián Ripa, lateral contrastado (octava temporada) del primer equipo numantino, confirman la buena salud de una cantera que no se ha perdido ninguna de las 8 ediciones del torneo veraniego.

La Cenicienta nunca falta al baile que se ameniza en su propia casa, en Soria. El Club Deportivo Numancia es un fijo en la Numantia International Cup (NIC), un torneo en el que él es el anfitrión. La entidad numantina no ha faltado a ninguna cita desde la edición 2010-11, cuando se estrenó el antiguo Ciudad de Soria. En la campaña 2018-19, el Numancia cumplirá su octava participación consecutiva en el vigente NIC; se convierte en el buque insigne del torneo veraniego y soriano. El incombustible del evento no podía ser otro que el Numancia de Soria. Nuevamente, defenderá su estatus este verano en la Ciudad del Fútbol, sede futbolística del NIC.

El actual fútbol base del CD Numancia vive su actual época dorada. Tanto el Numancia B, asentado en los play-off de ascenso a Segunda B, como el Numancia Juvenil, líder del Grupo II de División de Honor, que se encuentra en disposición matemática de poder disputar un título (Champions o Copa del Rey) durante el siguiente ejercicio, validan ese esplendor rojillo. Y en el NIC, un campeonato que baila al son del fútbol base, las estructuras rojillas (Infantil y Cadete) harán gala de su buena salud futbolística.

Por supuesto que los numantinos han dejado su sello en el palmarés del NIC. En las vitrinas del CD Numancia descansan tres ‘Eponas’ –los caballitos de madera que se entregan a los campeones del torneo–. Los rojillos, encuadrados en la cantera de un histórico del Fútbol Profesional, se han proclamado campeones del NIC en dos ocasiones; ambas, en categoría Cadete (2012 y 2015). El primer brindis lo obtuvo ante el CD Arces y el segundo galardón lo levantó después de superar al mismísimo Atlético de Madrid en la finalísima. En categoría Infantil, el cuadro soriano se tuvo que conformar con un subcampeonato en la edición 2014. El Alcobendas le arrebató entonces el ‘caballito’.

Se da la casualidad que el CD Numancia no ha vuelto a pisar una final desde que el evento cambiase de denominación. El Ciudad de Soria le sentaba mejor al club numantino. Corrían buenos tiempos y Fernando Alonso, técnico de aquel Cadete rojillo que levantó la última ‘Epona’ (2015), rememora en un ‘Cuéntame cómo pasó’ la última gran hazaña soriana en el césped del San Andrés. Alonso recuerda un torneo “bonito” en el que el Numancia Cadete “dio la talla contra equipos del nivel del Atlético de Madrid y el Villarreal”. En aquella edición, los rojillos se cargaron a dos ‘Primeras’: eliminó al submarino amarillo en semifinales y venció en la final a los colchoneros. Esos dos encuentros se solventaron desde los 11 metros: la lotería de los penaltis sonrió al Numancia.

En ese Ciudad de Soria, “se puso un broche de oro a una buena temporada”, explica el actual auxiliar técnico de Aritz López Garai en el primer equipo numantino. “Fue un buen año a nivel grupal. Fue clave la buena relación que había entre esos jugadores que formaban ese Cadete”, analiza Alonso. Esa “cohesión” ayudó deportivamente a aquel Numancia, ya que “dieron la cara en partidos en los que había que sacrificarse mucho”. El del Villarreal y el del ‘Atleti’, los grandes ejemplos de ello.

Alonso valora la convencía que fue capaz de armonizar junto a aquel Cadete. Sin miramientos, caía el sol en el San Andrés, “hacia un calor bastante fuerte”, recuerda. Insiste en el “sacrificio” de ese Cadete –del que formaban Raúl Hernández y David Sanz, quienes ahora militan en el División de Honor dirigido por Pablo Ayuso– porque “llegamos justos al final de ese torneo”. A pesar de su “cansancio”, los de Alonso se erigieron como campeones en su ‘casa’. El guardameta de entonces, Willy, fue uno de los protagonistas; metió al Cadete en la final después de detenerle varias penas máximas al Villarreal. En la final, durante el acoso y derribo de los colchoneros, Willy sujetó al Numancia con “intervenciones estelares”.

Valores. Un principio común

En la actualidad, temporada 2018-19, Adrián Ripa está cumpliendo, ininterrumpidamente, su octava temporada al servicio del CD Numancia. Este lateral de Épila (Zaragoza) dio el paso contrario al ejecutado por miles de sorianos que se marchan a Aragón para buscarse las habichuelas. Él se vino a Soria, donde ha echado raíces. Encaminándose ya hacia una década como numantino, se siente un soriano más: “Con esta, cumplo mi octava temporada en Soria. Tanto a mí como a mi familia nos han acogido muy bien y estamos muy a gusto. Estoy muy contento de haber recalado aquí”, narra Ripa, quien muestra su total apoyo “a favor de la ‘Revuelta de la España Vaciada’ (31 de marzo en Madrid)”. A lo largo de este periplo, Ripa ha recibido “mucho cariño” por parte de todo lo que rodea al CD Numancia.

El Real Zaragoza y el Numancia, los amores de su vida. Ambos le han transmitido “los valores del fútbol”. En Soria, “me siento muy identificado con los valores del Numancia: trabajo y humildad, acordes a mi persona”, comenta Ripa. Alonso, conocedor de esta causa, corrobora dichas virtudes: “Se trabaja con seriedad y con unos principios comunes. A nivel de compromiso, el funcionamiento está siendo sano en la Ciudad del Fútbol”, afirma.

“Creo que en Soria deben apostar por la cantera. Siempre he sido un defensor del fútbol base. Se están haciendo muy bien las cosas. De hecho, mirad cómo están el Numancia B y el División de Honor. Los números son los que hablan. Espero que les den muchas oportunidades a los chicos porque se las merecen”, alega el lateral maño sobre la bonanza que vive la cantera rojilla.

En la fiesta del fútbol base, celebrada los 21, 22 y 23 de junio por el NIC, “en el Real Zaragoza siempre se realizaban torneos y los recuerdo con alegría: fines de semana en los que viajabas y te lo pasaban en grande. Competías, te lo pasabas genial y conocías a mucha gente”, valora Ripa sobre la importante de estos eventos. Además, “son importantes para que los chicos se dejen ver”. El de Épila anima al NIC a que realice este torneo “muchos años más”.

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