Del NIC, a la fama. El “escaparate” de David Fondarella.

El quinto Beatle fue uno de los tripulantes de aquel mini submarino amarillo que levantó la Copa Cadete (2013) sobre el verde del Polideportivo San Andrés. El actual futbolista de Las Palmas B es el primero de una larga y lustrada fila, pues el de Castellón le dejó la puerta bien abierta a Jordi Mboula, Kangin Lee o a Riqui Puig en el torneo veraniego y soriano.

En el paseo de la fama -con la rúbrica de figuras futbolísticas que han dejado en verano su huella en Soria-, serigrafíado por el Torneo Numantia International Cup ‘Imperio del Torrezno, David Fondarella (19/02/1998, Albocàsser), dejando su impronta, colocó la primera estrella sobre el caucho del césped del Polideportivo San Andrés. Fondarella, el primer NICplayer en Soria que recibió posteriormente la llamada de la selección española, encabeza el amplio surtido de joyas futbolísticas que han mostrado su brillo en el torneo soriano de verano.

Fondarella abrió la lata. Primer nombre propio de un lustrado ranking. Por el NIC han surcado veleros, los cuales han logrado la internacionalidad con su selección, jugar en Primera división o disputar competiciones internacionales con sus clubes actuales. Por Soria han pasado el presente y el futuro del balompié que se estila en la actualidad. Tienen abiertas las compuertas de la Champions o las de la Europa League, por ejemplo.

Si se le pregunta a David Fondarella qué supone para él el hecho de que se le considere una de las figuras relevantes y actuales que ha pisado el verde de Soria, el actual futbolista profesional, con mucha naturalidad, responde que “es un orgullo” que se emplee esa denominación para referirse a él. Porque, el NIC “es un torneo en el que se reúne mucho nivel”, reconoce.

El actual futbolista, de 20 años, de Las Palmas B defendía entonces la elástica del Villarreal cuando logro alzar la copa Cadete, correspondiente a la edición de 2013. Aquel chaval de 14 años se dio cuenta en Soria de que “podía competir a gran nivel con los mejores”. Para el presente Fondarella, un joven más maduro, el NIC fue y es “un escaparate único”, resume.

Hace cinco años, le maravilló el paraje castellano. “Soria me pareció preciosa”, define. Además, “la gente me hizo sentir como en casa”, alega. A uno de los artífices de que aquel mini submarino fuese campeón en la categoría cadete no se le subió la fama a la cabeza: “Aprendí que ser humilde no está reñido con tener sueños y ambiciones”, cuenta a modo de aprendizaje. “No hay mucha diferencia” entre el futbolista y la persona que concentra la figura de David Fondarella, pues “para mí, todo es lo mismo: intento ser humilde y trabajar y trabajar”. Es un futbolista que intenta luchar por sus “sueños”.

Torpedos varios. El futuro de la cantera del Villarreal Club de Fútbol bucea viento en popa por los mares y océanos mundiales. Bien lo sabe un Fondarella que subraya que “en el Villarreal, desde el primer día, empiezas a saber competir sin olvidar nunca que lo primero es la humildad, el compañerismo y el honrar unos colores con tu comportamiento”. La formación grogueta “busca siempre el gusto por el fútbol colectivo”, añade. Para Fondarella, “el Villarreal es y será siempre especial”. De hecho, los de Castellón de la Plana son uno de los jefes coperos del NIC (Infantil y Cadete). El submarino ha encontrado su espacio en la Playa Pita; amenaza las aguas de la Laguna Negra.

Tras el paso del tiempo, cambió de chaqueta, la cual mantiene el color amarillo. Sin lugar a duda, ese tono cromático no le da mala suerte a un Fondarella que ha canjeado el amarillo del Villarreal por el amarillo ‘Piolín’ de la Unión Deportiva Las Palmas. Milita en su filial, en Las Palmas Atlético, y muestra su fútbol en la tierra que vio nacer a futbolistas de la talla de Juan Carlos Valerón o David Silva. “Las Palmas es mi reto”, señala. “Sólo” sueña con “jugar en el primer equipo”; lucha “cada día” para que se le brinde esa “oportunidad”. Y a falta de Tana, bien se podría validar la ‘opción Fondarella’ en la isla.

Anteriormente, llegó al Rayo Majadahonda después “de una aventura en la Serie A (Italia)”. En el club madrileño le enseñaron lo que es “realmente el fútbol profesional”, donde si no muestras una actitud grupal, “nada funciona”. Porque Fondarella es un hombre de equipo.

Recibió la llamada de la selección española. La descolgó, claro. Ha defendido las elásticas de la Sub-16, Sub-17, Sub-19 y Sub-20. “La roja es la máximo que uno puede vestir. Es una mezcla de alegría, orgullo y, sobre todo, responsabilidad. Hay que entender que representas a todo un conjunto”, valora la promesa veinteañera. Matiza que “escuchar el himno en el COTIF Sub-20 es algo indescriptible”.

El primero, pero no el último

A ciencia cierta que los siguientes nombres propios les suenan. Jordi Mboula, quien tomó la oportunidad de enfrentarse al ambicioso proyecto constituido por el Mónaco en su Principado, Kangin Lee, quien propició, en los cuartos de final de la Copa del Rey, la remontada del Valencia ante el Getafe en Mestalla (3-1) tras asistir a Rodrigo, Riqui Puig, Sergio Lozano, Bobby Adekanye, Robert Carril, Germán Valera, Guillem Jaime, Óscar Mingueza, Adrián Ferreras, Iván Martín, Iván Muñoz, Jordi Escobar, Iñaki Peña, César Fernández, ‘Monchu’, Álex Collado, Edu Adell, Alejandro Baena, Iván Morante, Nacho Nicolau, Alejandro Pérez, Antonio Pacheco, Damián Rodríguez, Brais Rodríguez, Goyo Medina, José Luis Trapaga, Carlos Beitia, Yosune Álvarez (portera del Cádiz CF) o Josele Martínez. ¿Qué tienen en común? Pues que, al igual que David Fondarella, todos esos prometientes astros han ocupado lo ancho y lo largo del Torneo Numantia International Cup. ¿Pasar por el NIC, sinónimo de éxito? David Fondarella fue el primero, pero no el último…

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