Un café con Maite Urruzuno, árbitra del Torneo NIC

Maite Urruzuno Loinaz: “Siempre hay alguno en la grada que te insulta o te suelta un comentario machista”

Jugadora, entrenadora y ¡árbitra! La joven muchacha vasca, encargada de tutelar algunos de los encuentros correspondientes al NIC, analiza la situación del fútbol femenino y el respeto mostrado, o no, en un estadio.

Tarjeta roja a la desigualdad. Maite Urruzuno Loinaz (14/04/2001, Andoain, San Sebastián) expulsa, echa a la calle, a las ráfagas de machismo que todavía colean por los estadios vascos y españoles. Esta joven muchacha, quien se encuentra cursando segundo de Bachillerato, en la rama científica, concentra en su figura tres condiciones que manifiestan el auge del fútbol femenino: es jugadora, entrenadora y árbitra. En la actualidad, milita en la SD Euskalduna, donde dirige y juega. Maite, perteneciente a la nueva generación de unas féminas que reclaman la igualdad de género en los terrenos de juego, gestiona algunos de los encuentros disputados en la Numantia Intenational Cup (NIC). En esta edición, la de 2019, tampoco fallará a su cita con Soria. Es la hora, Urruzuno Loinaz, del colegio vasco, decreta el inicio de esta entrevista:

Numantia Internatinal Cup: La SD Euskalduna tiene suerte…

Maite Urruzuno: Allí estoy de jugadora y entrenadora.

NIC: ¿Te tienen estima?

M.U: Desde pequeña, siempre he visto cómo entrenaban, arbitrababan y jugaban los chicos. ¡Siempre ellos! A mí me gusta el fútbol también.

NIC: ¿Y cómo te rebelaste?

M.U: Hablé con la directiva del Euskalduna y me facilitaron la opción de ser árbitra. Este año también ha surgido la oportunidad de ser entrenadora. Les pregunté por qué no había ninguna entrenadora.

NIC: Vaya, usted es pionera en su club.

M.U: Me ofrecieron coger al Cadete y ahí estoy, junto a otra compañera. Me va muy bien. Estoy muy contenta. Durante esta temporada, iremos a Salou para hacer piña en un torneo que se celebra allí.

NIC: Por cierto, ¿qué importancia le das al repunte y al auge del fútbol femenino? La Liga IBERDOLA empieza a asumir la importancia futbolística que le corresponde.

M.U: Lo noto, ¡y está muy bien! Al cederles los estadios, la gente puede acercarse, y eso es mejor. Dan más facilidades: buses, trenes, etc. Es bueno que sigan cogiendo fuerza porque las mujeres, si no, tienen que cuidarse el doble, jugar y trabajar para llegar a final de mes.

NIC: De la Liga IBERDROLA, ¿quién te tiene robado el corazón?

M.U: ¡La Real Sociedad! Sin duda.

NIC: Entonces, txuriurdin, dime qué te dice el nombre de Nahikari García.

M.U: (Suspira) ¡Es una pasada! Encima, es muy fiel. La vino a buscar el PSG, el cual se fijó en ella, y Nahikari dijo que se quería quedar en la Real para hacerla grande como equipo.

NIC: Eso de que un vasco o una vasca se queden eternamente en un club de Euskadi no es nuevo. ¿Qué te dice ese compromiso?

M.U: Al final, tú no vas a animar sólo a un equipo. Es decir, animas a un club entero. Siempre hay un ambiente muy bueno, lo que mejor se lleva. Hay muy buen rollo entre todos. Por ejemplo, cuando juega la Real contra el Alavés, ambas aficiones siempre cantamos algo en conjunto.

NIC: Formas parte de la nueva hornada, la que debe fisurar, de una vez por todas, el techo de cristal. ¿Estamos muy lejos de la igualdad?

M.U: Se ha empezado a hacer la base, aunque aún queda bastante…

NIC: ¿Y qué propones para seguir alimentado esa base?

M.U: Se ha de empezar desde abajo. Ahora, cambiarle la mentalidad a uno que tiene 40 años es muy difícil. Si les inculcas a los chavales, desde pequeños, que el fútbol no entiende de sexos, al final será todo más fácil.

NIC: Danos más reivindicaciones, por favor.

M.U: Si dejas jugar a las chicas en Anoeta, irán 23.000 personas a verlas. Si juegan en Zubieta, donde es difícil acceder, pues irán 150.

NIC: A la postre, educar.

M.U: ¡Exacto! Educar con valores igualitarios.

NIC: ¿Y qué valores crees que ensalzan al fútbol femenino?

M.U: El respeto. En los partidos de chicos se transmite violencia desde la grada. Por su parte, las chicas juegan en campos pequeños. Es decir, no hay tanta presión.

NIC: De todas formas, todavía corren muchos cromañones por los feudos españoles, ¿no?

M.U: Algunos van con la mentalidad de que vamos a hacerlo mal por el hecho de ser mujeres. Al mínimo fallo… ‘¡Buaa! Ha fallado porque es chica y no sabe’. A nosotras, nos lo ponen más difícil. No tienen en cuenta nuestro trabajo, sino nuestro sexo.

NIC: ¿Confías en que dentro de 5-10 años no te tengamos que llamar para hablar de igualdad?

M.U: Ojalá, pero veo difícil que sólo se prolongue 5 años o 10.

NIC: Y en la parcela del silbato, si a los chicos ya se lo ponen difícil, a vosotras, ¿qué?

M.U: Esta es mi cuarta temporada arbitrando. Dentro del campo, los jugadores te respetan y te tratan con igualdad. El problema, la grada. Esa sí que te lo pone más difícil… ¡Siempre hay algún tonto en la grada que ha de insultarte o soltarte algún comentario machista! Por suerte, la mayoría de la gente, con más cabeza, le manda callar, pero todavía queda mucho trabajo. Yo, personalmente, no me he encontrado con ninguna experiencia desagradable, pero a compañeras mías, sí.

NIC: Cuando hay algún incidente desde la grada (insultos, faltas de respeto), ¿eres de las que aboga por suspender el encuentro?

M.U: Depende.

NIC: Cómo canta ‘Jarabe de Palo’, ¿de qué depende?

M.U: Nunca me ha pasado, pero si me ocurriese en un partido de categorías inferiores, sí que lo suspendería. Si sus padres, desde la grada, ya les están dando esa imagen a sus hijos y nadie pone remedio, pues se van a seguir educando y comportando así. No voy a tolerar que el que me insulta se vaya contento a su casa. En cambio, si es un partido de Segunda división, habría que analizar muchos más conceptos que me llevasen finalmente a la suspensión.

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